Social Icons

La importancia de Magangué

EDITORIAL DE EL TIEMPO. 16/01/12

No se trata de un tema político, sino moral.

Han transcurrido sin duda muchos años desde cuando en 1610 el español Diego Carvajal fundó en los terrenos de lo que era un pequeño caserío indígena la población de Maganguey de Baracoa. El lugar, que poco más de un siglo y medio después recibió el nombre de Nuestra Señora de la Candelaria de Magangué, se transformaría, con el paso del tiempo, en una próspera población por cuenta de su vecindad con el río Magdalena y su cercanía a las desembocaduras del Cauca y el San Jorge. Así, su privilegiada ubicación la convirtió de hecho en la capital de la región de la Mojana, en plena depresión momposina.

Sin embargo, ese pasado de progreso se ve hoy muy lejano. A pesar de tener cerca de 200.000 habitantes y continuar como el epicentro económico de una vasta zona, las cifras muestran que en Magangué impera la pobreza y que las oportunidades escasean. El historiador Adolfo Meisel cita que la cobertura de acueducto era del 76,6 por ciento y la de alcantarillado, del 27,5 por ciento, según el censo del 2005. Y lo que es peor es que la disponibilidad de agua ha disminuido, a pesar de que tres de los cuatro costados del municipio están rodeados por ciénagas, caños y ríos.

Algunos dirán que lo que ocurrió en este caso es consecuencia lógica del marchitamiento de la navegación fluvial, pues, de ser el medio de transporte por el cual entró la modernidad al interior del país, el Magdalena ha caído en desuso por lo menos hasta que los planes sobre su recuperación pasen del papel a la realidad. Desde ese punto de vista, el retorno de Magangué a su olvidado esplendor todavía se demora.

Pero la verdad es que a la segunda población del departamento de Bolívar la arrasó también una creciente. Una avalancha de inmoralidad representada por Enilse López, más conocida como la 'Gata', quien, con base en el poderío que le dio el negocio del chance, llegó a controlar todos los hilos del municipio. Hoy, la cuestionada empresaria está detenida, pero disfruta del beneficio de la conocida casa por cárcel, lo que le da un amplio margen de maniobra para tratar de imponer su ley.

Sin embargo, ni ella ni sus fichas en la administración local contaban con el poder renovador de la democracia, pues, en las elecciones del pasado octubre, el candidato 'gatista' fue derrotado por Marcelo Torres, un histórico dirigente de la izquierda democrática, quien ahora tiene en sus manos la posibilidad de darle un vuelco a su pueblo. El lío es que el nuevo alcalde dispone de pocos instrumentos a su alcance, como lo demuestra un presupuesto escaso y en buena parte amarrado por sus predecesores.

Por tal motivo, Magangué necesita el apoyo del Gobierno Nacional, con el fin de derrotar para siempre "un régimen mafioso y de terror", según declaraciones de Torres en su entrevista con María Isabel Rueda para este diario. El desafío no es fácil. Así lo demostró en el fin de semana el asesinato de Yadira Borrego, quien dirigía la cooperativa de transporte fluvial Cootraimag y cayó ultimada por las balas de un sicario.

En consecuencia, hay que aportar recursos y presencia institucional, con el fin de demostrarles a los escépticos que hacer las cosas con seriedad y en forma transparente le da más réditos a la comunidad que las prácticas corruptas y clientelistas que se han entronizado en centenares de municipios de Colombia.

No se trata de un tema político, sino moral, con el fin de evitar que las garras de la 'Gata' y sus aliados se cierren otra vez sobre los magangueleños. Si el oficio se hace bien, será posible, entonces, que el verso del himno de la ciudad que sostiene que en su estirpe hay trabajo, honestidad y fortaleza cobre finalmente vigencia, décadas después de haber sido escrito.
 

Mi Twitter

Created by: twitter website widget

Facebook