¿Qué quién va a ser el próximo alcalde de Magangué?, ¿Qué si estoy con uno o con el otro?, han sido preguntas recurrentes por estos días de algunas personas que quieren conocer mi opinión política de lo que se ve venir para el 2015, año electoral donde elegiremos el próximo alcalde de Magangué.
Reiteradamente les respondo que
no me interesa un nombre, para eso hay tiempo todavía, pero hoy si me interesa discutir que va pasar con el
futuro próximo de esta tierra donde crece mi hija y donde creo voy a morir. Lo
digo de esta forma, porque para mí y para cientos de personas propias y
adoptivas de Magangué es más importante proponer una visión de gobierno para
después buscar la persona que se encargue de ejecutar la designación. El
gobierno que nuestra gente con su voto
viene soñando… un gobierno identificado
con las causas justas de la ciudadanía, que sea capaz de detener la
locura desenfrenada del diario vivir y
que arranquemos con la construcción del modelo de municipio que hemos
pretendido.
Para satisfacción propia y de los
que piensan como yo, se puso la primera piedra, la idea de construir un
proyecto social político que recoja ese sentir de la gente, un movimiento
ciudadano (que aún no tiene nombre porque está en plena construcción) suprapartidista, por encima de pretextos idearios,
que sea capaz de presentar una propuesta de gobernabilidad, sustentada en
nuestra realidad social, económica y política.
El año 2014 debe ser el año
ejecutor de esta propuesta, no es un capricho ni una nueva estrategia para
arrebatar el poder, es lo que realmente necesitamos, saber para donde vamos,
como lo vamos hacer y con quien lo vamos hacer. Es lo que no nos va a permitir
caer en los mismos errores de siempre; y el 2015 debe ser el año para que
Magangué respalde lo que realmente le es importante.
Sé que es difícil entender que se
puede lograr este propósito, la apatía de muchos, la incomprensión de otros
tantos y la voluntad de unos nos han llevado a mantener abajo los brazos y las cabezas,
creo que nuestra gente está lista para pedirle y exigirle a sus dirigentes lo
que debe ser el buen gobierno para Magangué. No es nada del otro mundo, solo hay
que estar a tono con nuestra realidad y el momento histórico, que asumamos la
responsabilidad de tener una actitud más decidida, que dejemos de hablar y más
bien empecemos a actuar por el bien de nosotros mismos, el de nuestros seres
queridos y por supuesto el de Magangué.
Ha diferencia de otros espacios o
movimientos, este no está contra el tiempo para buscar un candidato o
candidata, se constituye para visionar desde la sociedad civil una propuesta de
desarrollo a través del gobierno, la gobernabilidad y gobernanza deseada.
Nuestros votos han sido reaccionarios
a ciertas situaciones, esta vez la
diferencia la hace el tiempo. Hay tiempo para construir un escenario de
voluntad popular, una opción que escuche
los intereses de la gente. El deseo decembrino es que tomemos un segundo aire,
nos llenemos de voluntad y de fortaleza y lideremos desde las entrañas del
pueblo mismo la gran propuesta de movilización ciudadana… mi decisión es estar
con la gente, porque lo importante es Magangué.
