Además de los recursos de las
Regalías los alcaldes y gobernadores tienen a través de la gestión de sus
representantes parlamentarios la posibilidad de conseguir partidas de inversión
o financiación de grandes proyectos en el presupuesto nacional, es lo que hoy
se llama cupos indicativos. Partidas gestionadas por los parlamentarios para
suplir necesidades de inversión en sus regiones; estos llamados cupos generan cualquier tipo de discusión por cuanto
en el país están prohibidos los auxilios parlamentarios, y para muchos los
famosos cupos son auxilios disfrazados.
La revisión de la Corte
Constitucional en el año 2001 sobre este tema dejo abierta la posibilidad de
usar esta modalidad en el presupuesto nacional pero insistió en que no se trata
de revivir los auxilios parlamentarios, porque los dineros no deben ser
manejados por los congresistas. Doce años después de este fallo, el Gobierno Nacional
sigue defendiendo la utilización de estos millonarios recursos como en ese
entonces lo hacia el Ministerio de Hacienda [...las partidas que fueron
incorporadas al presupuesto para desarrollo regional, con base en peticiones de
los parlamentarios, no representan auxilios, ya que no hay una transferencia
justificada de recursos públicos para un particular, pues esas partidas se
canalizan a través de entidades territoriales para atender necesidades de las
comunidades . Es claro que no existen partidas para ser distribuidas entre los
congresistas con destinación a obras y servicios que estos determinen.],
monumental chiste.
Este año se dice o más bien se ha
denunciado que aquellos parlamentarios que estuvieron al lado del Gobierno Nacional
recibieron partidas entre 3 a 8 mil millones de pesos, y que mínimo 680 mil
millones del presupuesto nacional fueron destinados a estos menesteres; incluso
se especula que estos cupos le representan a nuestros padres de la patria
ingresos entre el 10 y el 15% por partida, ahí tienen los recursos este año
para sus gastos electorales… como dice un personaje de la radio nacional que parodia
los contratistas del Estado (que son los
que negocian la ejecución de estos recursos) … “buena esa mi doc”
Lo impajaritable del asunto es
que esta “dinámica” del manejo político del presupuesto es lo más natural y
obvio, pero por debajo de la mesa. En EEUU estás partidas son arriba de la mesa
y la gente sabe dónde están invertidos los recursos y quien son sus
responsables. Lo cierto es que los cupos
indicativos deberían hacerse al estilo americano, y enunciado a las regiones
para donde van, y no un cheque en blanco girado al portador “nuestro flamante
parlamentario”. Hoy se ha convertido en uno de los grandes pecados y de mayor
debilidad que tiene la democracia colombiana.
Una cosa es la naturaleza benévola de los cupos indicativos y otra la
realidad campeante del negocio. Una situación que hace que el debate por el alza
de los honorarios de nuestros sabios
dirigentes, sea cosa de niños.
La Corte Constitucional dijo en el 2001 que la distribución de esos
recursos debe hacerse en condiciones de igualdad para todas las regiones del
país y nunca de acuerdo con el número de parlamentarios. 12 años después
deberíamos preguntarles a nuestros elegidos y padres de la patria ¿dónde
depositaron la gestión de esos recursos? y si ¿hubo algo para Magangué?. Quizás
la respuesta es que el alcalde tuvo la culpa.
